España supera la dureza uruguaya
La selección española ha logrado avanzar a la siguiente fase del Mundial como primera de grupo, superando un encuentro de gran intensidad física contra Uruguay. El partido se caracterizó por la dureza empleada por el equipo uruguayo, que en ocasiones confundió la intensidad con la violencia, sometiendo a los jugadores españoles a un castigo considerable. El colegiado estadounidense Ismail Elfath permitió esta situación durante gran parte del encuentro, aunque reaccionó al final, mostrando una tarjeta roja a Canobbio en la prolongación de la segunda parte.
Este desafío permitió a España demostrar su capacidad para competir en partidos desagradables, aunque su juego estuvo lejos de su mejor versión debido a las condiciones impuestas por el rival. Jugadores como Rodri y Pedri, quienes nuevamente estuvieron al frente del equipo, se vieron sorprendidos por la ferocidad de los uruguayos y su impunidad en el centro del campo. A Mikel Merino, una de las novedades en el once inicial, también le costó imponerse en los duelos.
El rendimiento de Lamine Yamal, quien repitió en el once titular y permaneció en el campo durante 75 minutos, decayó significativamente después del descanso. Fue el jugador más buscado por sus compañeros en la primera mitad, pero la defensa uruguaya, que llegó a concentrar hasta cuatro o cinco futbolistas a su alrededor, dificultó sus internadas.
Un gol decisivo y la solidez defensiva
Álex Baena se ganó la continuidad en el once y fue decisivo al marcar el único gol del partido. En apenas 180 minutos, Baena ha demostrado estar en una excelente forma en el Mundial. Su gol llegó tras un centro de Llorente desde la derecha, con la colaboración del portero Muslera. Esta conexión entre jugadores del Atlético de Madrid representó el quinto tanto de España en el torneo.
La portería de Unai Simón se mantiene a cero, un dato que invita al optimismo. España es una de las cuatro selecciones que aún no ha encajado goles en el torneo, junto con México, Argentina y Ghana. La solidez defensiva ha sido fundamental, destacando el trabajo de la pareja de centrales formada por Cubarsí y Laporte, quienes respondieron eficazmente cuando fue necesario. En Guadalajara, Cubarsí se anticipó a los delanteros uruguayos en varias ocasiones, y Laporte resolvió situaciones comprometidas en el área.

El récord de minutos sin recibir gol para un portero español en los mundiales es de 476 minutos, logrado por Casillas. La marca absoluta la ostenta el italiano Walter Zenga, con 517 minutos imbatido en el Mundial de 1990. La solidez defensiva será crucial en las eliminatorias, donde cada error puede ser definitivo.
Preparación para las eliminatorias
La selección española se planta en la segunda fase del Mundial por duodécima vez en su historia, siendo la tercera consecutiva tras el resultado de Brasil 2014. El equipo tiene por delante cinco partidos para intentar repetir el éxito de 2010. El seleccionador Luis de la Fuente ha utilizado a 18 de los 26 jugadores que llevó a Chattanooga, con ocho jugadores aún por debutar, incluyendo a los dos porteros suplentes, David Raya y Joan García.
A pesar de las dificultades, España ha cumplido con su hoja de ruta, aunque el equipo aún busca su mejor versión en el campo. La entrada de Dani Olmo en la segunda parte mejoró el juego de la selección, y la presencia de Mikel Merino en el once inicial, en lugar de Pedro Porro y Dani Olmo, sugiere que el técnico sigue ajustando el equipo. Las secuelas del partido contra Uruguay, con jugadores como Yeremy y Nico Williams recibiendo golpes, ponen de manifiesto la exigencia física del torneo. Austria o Argelia son los posibles rivales en la siguiente fase.
El técnico Marcelo Bielsa, de Uruguay, deja el Mundial en la primera fase, lo que cierra un año complicado para algunos jugadores uruguayos, como Fede Valverde. La selección española, por su parte, se prepara para los cruces, donde los momentos de verdad comienzan a partir de ahora, con el objetivo de alcanzar la final y sumar una segunda estrella.
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Source: abc.es