Atlanta: La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra marcada por la polémica de los himnos

La afición argentina no respeta el himno de Inglaterra y el partido empieza caliente - MARCA
La afición argentina no respeta el himno de Inglaterra y el partido empieza caliente - MARCA

Tensión en el Mercedes-Benz Stadium antes del pitido inicial

La semifinal del Mundial 2026 entre Inglaterra y Argentina, disputada en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, comenzó con una notable controversia durante la ceremonia de los himnos nacionales. Este encuentro, que ya se anticipaba cargado de intensidad debido a la histórica rivalidad entre ambas selecciones, vio cómo las aficiones y un fallo técnico empañaban uno de los momentos más solemnes previos al partido.

La hinchada argentina, que superaba en número a la inglesa en una proporción de tres a uno, se hizo sentir desde el primer momento. Cuando sonó el himno de Inglaterra, el «God Save the King», los aficionados argentinos lo silenciaron con el cántico de «ya lo ves, ya lo ves, el que no salta es un inglés». Esta acción impidió que el himno europeo fuera escuchado, marcando un inicio tenso para el encuentro.

Minutos después, cuando llegó el turno del himno argentino, los aficionados ingleses respondieron con abucheos. Sin embargo, las voces de la Albiceleste se impusieron en la grada, demostrando la pasión de sus seguidores. La situación fue descrita como una «falta de respeto» y generó desconcierto tanto en el campo como en las gradas.

Problemas técnicos y reacciones en el campo

Además de la actitud de las aficiones, un fallo en la megafonía del estadio contribuyó a la polémica. Según reportes, el himno inglés no se pudo escuchar «absolutamente nada» en el recinto, a pesar de que los jugadores ingleses intentaban entonar la letra leyendo de las pantallas. Este problema técnico persistió cuando llegó el turno del himno argentino, lo que fue calificado como un «horror de la organización».

Paco González, director y presentador de Tiempo de Juego, comentó durante la retransmisión que «si es error de la organización es incomprensible, porque créame que desde primera hora de la mañana, en los Mundiales, también las Eurocopas, se ensaya todo en los estadios, pero todo es todo». La situación fue descrita como «lamentable» para un momento tan ceremonial y bonito como la interpretación de los himnos nacionales.

La controversia previa al partido reflejó la intensidad que se esperaba en el césped. La rivalidad deportiva entre Argentina e Inglaterra es bien conocida, con enfrentamientos históricos que han sido muy calientes. El contexto social y político, especialmente la Guerra de las Malvinas en 1982, añade una capa adicional de tensión a estos encuentros, llevando el partido al límite.

Un partido cargado de agresividad y remontada

Si la grada ya estaba caliente, el césped no fue menos. Apenas a los dos minutos de juego, una acción de Paredes sobre Bellingham, tras soltar el balón en el primer minuto, anticipó la agresividad del encuentro. Segundos después, un golpe con el brazo de Enzo Fernández a Anderson provocó la primera trifulca en el campo, donde Bellingham y Paredes volvieron a encararse.

A pesar de los intentos de Lionel Scaloni por rebajar la presión, afirmando que «esto es un partido de fútbol, nada más que eso», sus jugadores saltaron al césped con una agresividad que desbordó a los británicos en los balones divididos. El primer tiempo fue descrito como una «trinchera y barro», con Inglaterra logrando adelantarse gracias a un gol de Anthony Gordon.

Sin embargo, la Albiceleste no se rindió. Liderada por un incansable Messi, que actuó como el ’10’ y quarterback del equipo, Argentina logró «hacer trizas a la defensa de los Tres Leones en siete minutos». Un potente disparo de Enzo Fernández en el minuto 85 y un cabezazo de Lautaro Martínez en el 90+2 sellaron el pase de los sudamericanos a la final.

Con este resultado, los ‘muchachos’ de Scaloni viajarán a Nueva Jersey para disputar la final del Mundial 2026 contra España. El MetLife Stadium será el escenario de esta final inédita, donde el capitán argentino igualará a Cafú como los únicos jugadores en disputar tres finales de la mayor cita del fútbol. La expectación es máxima para el partido del próximo domingo.

Banderas de Inglaterra y de Argentina antes de la semifinal del Mundial
Banderas de Inglaterra y de Argentina antes de la semifinal del Mundial Credit: cope.es

El duelo de semifinales en el Mercedes-Benz Stadium estuvo marcado por una tensión que trascendió lo deportivo, convirtiéndose en una auténtica batalla donde los recuerdos de 1986 y el contexto de la Guerra de las Malvinas estuvieron presentes en cada rincón. Estaba claro que no iba a ser un ‘partido más’ de esta Copa del Mundo. La hinchada argentina tomó el control de la grada desde el inicio, silenciando el «God Save the King» con el atronador cántico de «ya lo ves, ya lo ves, el que no salta es un inglés».

Aunque Lionel Scaloni intentó rebajar la presión afirmando que «esto es un partido de fútbol, nada más que eso», sus jugadores saltaron al césped con una agresividad que desbordó a los británicos en los balones divididos. En lo futbolístico, tras un primer tiempo de trinchera y barro, Inglaterra logró adelantarse gracias a un gol de Anthony Gordon. Sin embargo, la Albiceleste no se rindió y, liderada por un Messi incansable que actuó como el ’10’ y quarterback del equipo, logró «hacer trizas a la defensa de los Tres Leones en siete minutos».

Un zapatazo de Enzo Fernández en el minuto 85 y un cabezazo de Lautaro Martínez en el 90+2 sellaron el pase de los sudamericanos. Con este resultado, «los ‘muchachos’ de Scaloni volarán a Nueva Jersey para medir la gloria con España». El próximo domingo, el MetLife Stadium será el escenario de una final inédita donde «el capitán albiceleste igualará el domingo al exlateral derecho Cafú como los únicos jugadores en disputar tres finales de la mayor cita del fútbol». La expectación es máxima, pues «se espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregue el trofeo tras cinco semanas de competencia». Bajo el lema de «Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo», Argentina buscará revalidar el título ante una España que ya espera su oportunidad para alcanzar la cima mundial.

La ceremonia previa a la semifinal del Mundial se vio empañada por un fallo técnico que impidió escuchar los himnos de ambas selecciones. El ganador del encuentro se enfrentaría a España en la final del próximo domingo 19 de julio. Justo antes del pitido inicial, un fallo en la megafonía del estadio impidió que el himno inglés se escuchara.

A pesar del silencio, los jugadores ingleses entonaban la letra, aparentemente leyendo el playback de las pantallas, ya que en el recinto no se oía «absolutamente nada». La situación generó desconcierto tanto en el campo como en las gradas, marcando el inicio de lo que se ha calificado como una «falta de respeto».

La polémica creció cuando llegó el turno del himno de Argentina y el problema persistió, lo que provocó los abucheos de los aficionados ingleses. La situación ha sido calificada como un «horror de la organización».

Paco González, director y presentador de Tiempo de Juego, señaló durante la retransmisión del encuentro que «si es error de la organización es incomprensible, porque créame que desde primera hora de la mañana, en los Mundiales, también las Eurocopas, se ensaya todo en los estadios, pero todo es todo».

Finalmente, ni el himno inglés ni el argentino se pudieron escuchar «como Dios mande», un hecho que ha sido descrito como «lamentable». La ceremonia, un momento tradicionalmente emotivo y solemne, quedó deslucida por los problemas técnicos. Este incidente ocurrió el 15 de julio de 2026.

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Source: marca.com

Carlos Méndez

Redactor de deportes con más de 8 años cubriendo fútbol y competiciones internacionales.