Desgaste por los desplazamientos
La selección española se enfrenta a la semifinal con una desventaja notable en términos de descanso y kilómetros recorridos en comparación con Francia. Mientras que España tuvo un día menos de recuperación antes de la semifinal, la diferencia en la logística de viaje ha sido un factor significativo a lo largo del torneo. Desde su llegada a Chattanooga el 5 de junio, el equipo ha acumulado un mayor número de viajes y kilómetros que su oponente.
El recorrido de España ha incluido un vuelo de Santiago de Compostela a Chattanooga, seguido de un viaje a Puebla para un amistoso. Este patrón de viajes ha continuado durante la fase de grupos y las eliminatorias.
Durante la fase de grupos, España viajó dos veces a Atlanta en autobús y una vez a Guadalajara en avión, lo que implicó un vuelo largo de casi 2500 km y un cambio de franja horaria. Posteriormente, el equipo abandonó su campo base en Chattanooga para convertirse en itinerante, enfrentando un reto logístico con viajes largos y cambios de horario cada dos días.
En total, España ha cubierto casi 20 horas de avión en 35 días, sin contar el viaje a Puebla, y 8 horas de autobús en los trayectos a Atlanta. Además, ha cambiado de franja horaria en seis ocasiones. Un miembro del cuerpo técnico español ha señalado que, aunque tenían previstos los desplazamientos, se han cuidado los horarios, la alimentación y el descanso para minimizar el impacto, y que no les preocupa.
La ventaja logística de Francia
Por otro lado, Francia ha disfrutado de una logística más cómoda, estableciendo Boston como su campo base y regresando allí después de cada partido. Los franceses jugaron dos partidos en Boston, uno en la fase de grupos contra Noruega y otro en cuartos de final contra Marruecos. También viajaron a Nueva Jersey y Philadelphia, con vuelos cortos de aproximadamente una hora.
La delegación francesa ha recorrido 5.595 kilómetros, todos en avión y en vuelos de corta duración. Su viaje más largo hasta la semifinal ha sido a Dallas, que es su primer gran desplazamiento. En total, Francia ha acumulado poco más de 10 horas de vuelo sin cambios de franja horaria hasta su llegada a Dallas, donde la hora es diferente a la de Boston.
El cuerpo técnico francés ha mostrado una obsesión por terminar primero de grupo para asegurar una logística más favorable. Didier Deschamps y Guy Stephan, así como el jugador Tchouaméni, destacaron la importancia de la posición en el grupo para evitar viajes extensos y cambios de horario y temperatura. Esta estrategia les permitió permanecer en Boston, minimizando el desgaste de los jugadores.
A pesar de la ventaja en los desplazamientos, Francia ha tenido que jugar en estadios al aire libre en Boston, Philadelphia y Nueva Jersey, donde el calor ha sido un factor. En contraste, España ha jugado en estadios climatizados, a excepción del partido contra Uruguay en Guadalajara. La semifinal será el séptimo partido para ambas selecciones en poco más de un mes, lo que subraya la importancia de cada hora de recuperación y descanso.

La diferencia en los viajes es especialmente relevante en esta etapa del torneo, donde la acumulación de minutos y la fatiga son considerables. Mientras Francia ha podido mantener una rutina más estable en Boston, España ha pasado la segunda mitad del torneo alternando hoteles y vuelos entre Los Ángeles y Dallas. Este Mundial se caracteriza por su extensión territorial, con tres países y 16 ciudades, lo que ha convertido los viajes más cortos en auténticas travesías aéreas.
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Source: marca.com