El esperado regreso de McGregor
El regreso de Conor Anthony McGregor al octágono de la UFC, después de cinco años de inactividad, se vio abruptamente interrumpido por una lesión en la rodilla derecha. El combate, celebrado en el T-Mobile de Las Vegas ante una audiencia de 20.000 espectadores y millones alrededor del mundo, duró apenas un minuto y nueve segundos. La expectativa era alta para el peleador irlandés, quien hacía su aparición en la categoría de las 170 libras, un peso que se consideraba más manejable dada su edad.
The Notorious, envuelto en una bandera irlandesa y bajo los acordes de The Foggy Dew, volvió a pisar el octágono. A pesar de su trayectoria, la edad y la inactividad lo colocaban en una posición diferente, con Max Holloway partiendo como el gran favorito en este encuentro. El hawaiano, un invitado especial a este evento de retorno, observaba con cierta incredulidad incluso cuando Bruce Buffer anunciaba su nombre.
Un combate fugaz y una lesión inesperada
El combate no alcanzó los 90 segundos. Aproximadamente a los cinco segundos, McGregor lanzó una patada, y su pierna de apoyo quedó enganchada en el tapete. El luchador irlandés se llevó la mano a la rodilla derecha, mostrando un gesto de dolor. Este incidente marcó el fin prematuro de su esperado retorno.

Desde el suelo, McGregor no pudo ofrecer resistencia. Hubo algunas patadas adicionales y resbalones, así como golpes de Holloway mientras el irlandés intentaba levantarse. Ante la tercera patada frustrada, el árbitro Mike Beltrán detuvo el combate al detectar la lesión, generando incredulidad entre los presentes. Esta vez, no fue una tibia rota, sino la articulación la que frustró la pelea del luchador de Crumlin.
Max Holloway, visiblemente sorprendido por lo ocurrido, exclamó: «Es un animal». Desde el tapete, con su rostro impoluto, el hawaiano anunció la posibilidad de un tercer enfrentamiento: «Poneos contentos que va a haber un McGregor Holloway 3». Holloway también expresó su pesar por el desenlace: «Me he currado mucho para estar en los 170 libras y es una pena».
Reacciones y futuro incierto
Los comentaristas especularon sobre una posible lesión en el ligamento cruzado, lo que parecía evidente dada la forma en que la articulación impidió el desarrollo del combate. Esta victoria fue la más sencilla de las 28 de Max Holloway, y la derrota más dura de las siete de McGregor. El destino y la imprudencia, según los comentaristas, condenaron al irlandés, quien se retiró del T-Mobile con la mirada perdida.
La vuelta de Conor McGregor, que prometía ser histórica, se convirtió en una decepción. El peleador irlandés se pronunció en sus redes sociales, negando cualquier lesión previa al combate. «Se me ha fundido el motor. Estoy destruido. No tenía ninguna lesión / lesiones antes de la pelea. Estaba lanzando patadas, plantando y saltando, durante todo el campamento y también detrás del escenario antes de la pelea. Esto salió de la nada. Estoy más que deprimido aquí. Solo puedo describirlo como el infierno», escribió McGregor en su perfil de X.
Dana White, el presidente de la UFC, también se mostró sorprendido por el desenlace. Tras el combate, White comentó: «Suponemos que se rompió el ligamento cruzado anterior. Los médicos piensan lo mismo». Hasta el momento, no se han establecido plazos para la recuperación de McGregor. A pesar de la incertidumbre, muchos aficionados confían en que The Notorious regrese pronto al octágono.
Read Also
- McGregor sufre una lesión en la rodilla derecha en el UFC 329
- La FIFA desestima la protesta de Noruega por el gol de Bellingham tras el toque del balón en el cable de la cámara
- Kansas City: Argentina avanza a semifinales del Mundial tras vencer a Suiza en la prórroga
- Kansas City: la expulsión de Embolo tras confusión de identidad en el partido contra Argentina
Source: elmundo.es