Sinner derrota a Zverev y consigue su segundo Wimbledon consecutivo

Sinner evoluciona para derrotar al mejor Zverev y levanta su segundo Wimbledon consecutivo
Sinner evoluciona para derrotar al mejor Zverev y levanta su segundo Wimbledon consecutivo

Jannik Sinner ha logrado su quinto título de Grand Slam al vencer a Alexander Zverev en la final de Wimbledon. El partido, que duró tres horas y 46 minutos, concluyó con un marcador de 6-7(7), 7-6(3), 6-3 y 6-4 a favor del italiano. Esta victoria marca la retención de su corona en el All England Club, convirtiéndolo en el décimo tenista en la Era Open en conseguirlo.

Sinner, actual número uno del ranking ATP, ha demostrado una notable evolución en su juego, especialmente en su resistencia física. A pesar de haber ganado los cinco Masters 1000 de este año, su rendimiento en partidos prolongados había sido una debilidad. Sin embargo, en esta final, el italiano exhibió una mayor fortaleza, manteniendo su nivel incluso en los momentos decisivos del encuentro.

El alemán Zverev, por su parte, mostró un nivel excepcional, siendo descrito como el mejor Zverev visto hasta la fecha. Su potente servicio fue una de sus principales armas, alcanzando velocidades de hasta 222 kilómetros por hora y manteniendo un alto porcentaje de primeros saques. A pesar de su gran actuación, no fue suficiente para superar a Sinner, quien logró imponer su juego en los sets finales.

La evolución de Sinner y el resurgimiento de Zverev

La final de Wimbledon puso de manifiesto la transformación de Sinner, quien ha trabajado en su preparación física para superar su tendencia a desfallecer en partidos largos. El italiano comentó al finalizar el encuentro que Zverev había sacado con mucha velocidad, haciendo que responder fuera muy complicado. Sinner también destacó el nivel de tenis ofrecido por ambos jugadores.

Zverev, que ascenderá al número dos del mundo, se marcha de Wimbledon con la confirmación de su mejora. Su actuación en esta final, sumada a su éxito en el último Roland Garros, sugiere que ha superado su anterior tendencia al derrotismo y ahora es un jugador más valiente y competitivo. Sus golpes de derecha, antes cortos y sin intención, ahora son profundos y difíciles de devolver.

Sinner celebra su victoria, ante Zverev, este domingo.
Sinner celebra su victoria, ante Zverev, este domingo.HENRY NICHOLLSAFP Credit: elmundo.es

El primer set se decidió en un tie-break, donde una derecha de Sinner le costó el parcial. Zverev llegó al tie-break del segundo set con una gran oportunidad, pero Sinner se mostró dominante y se llevó el desempate. A partir del tercer set, el italiano fue controlando los intercambios y consolidando su ventaja.

Momentos clave del encuentro

El partido estuvo marcado por la intensidad desde el inicio. El servicio de Zverev fue un factor determinante en los primeros compases, con el alemán lanzando saques a 220 kilómetros por hora. La final se perfilaba para definirse por la efectividad al servicio, y aunque Zverev mantuvo un alto porcentaje de primeros saques, Sinner encontró la manera de contrarrestarlo.

Un momento de fair play ocurrió en el tercer set, cuando Zverev resbaló y se golpeó la rodilla derecha. Sinner cruzó rápidamente la pista para interesarse por su estado. Poco después, Sinner logró la primera rotura de servicio del partido en el octavo juego, un punto de inflexión que le permitió tomar el control.

Sinner levanta a Zverev del suelo.
Sinner levanta a Zverev del suelo.Kirsty Wigglesworth Credit: marca.com

En el cuarto set, Sinner consiguió un segundo break en el séptimo juego, lo que afianzó su camino hacia la victoria. La confianza de Zverev, impulsada por su título de Roland Garros, le permitió mantenerse competitivo hasta el final. La victoria de Sinner en Wimbledon representa su partido número 100 ganado en Grand Slams.

El futuro en el tenis masculino

La victoria de Sinner consolida su posición en la cima del tenis mundial, manteniendo una ventaja de casi 5.000 puntos sobre Zverev en el ranking. El italiano incluso sugirió que Zverev está muy cerca de convertirse en número uno del mundo. Ambos jugadores esperan el regreso de Carlos Alcaraz, quien se recupera de una lesión en la muñeca, para el próximo US Open.

La final de Wimbledon no solo coronó a Sinner, sino que también reafirmó el alto nivel de competitividad en el circuito masculino. La evolución de Sinner y el resurgimiento de Zverev prometen futuras batallas en los grandes torneos. La final tuvo una duración de tres horas y 46 minutos.

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Source: elmundo.es

Carlos Méndez

Redactor de deportes con más de 8 años cubriendo fútbol y competiciones internacionales.